Después del parto es conveniente hacer una adecuada recuperación que englobe el aspecto muscular abdominal y de suelo pélvico, así como la estructura pélvica si ha sido dañada, sacro y coxis.

A veces podemos sentirnos anímicamente sensibles, tristes y débiles. La terapia craneosacral es de gran ayuda para integrar la experiencia que hemos tenido en nuestro parto y encontrar nuestro equilibrio emocional para disfrutar de nuestra maternidad.

  • Trabajo sobre los desgarros o la episiotomía si se ha realizado, recuperando la elasticidad del tejido y la sensibilidad del mismopara evitar asimetrías en la musculatura pélvica y molestias en las relaciones sexuales.
  • Recuperación muscular del suelo pélvico en cuanto al tono y la fuerza con ejercicios específicos en cada caso, según las necesidades de cada persona.
  • Recuperación muscular abdominal para reforzar la fuerza abdominal con ejercicios hipopresivos y de otro tipo para estabilizar nuestro abdomen, nuestros órganos pélvicos vejiga y útero y también reducir progresivamente la diástasis abdominal.
  • Recolocación del sacro y del coxis si se ha luxado o existen molestias en la zona.
  • Reeducación de los esfuerzos y la gestion abdómino-pelviana en el día a día propio de cada persona en función de su actividad física.
  • Valoración y trabajo sobre las adherencias de la cicatriz, así como la recuperación de la sensibilidad del tejido.
  • Recuperación abdominal y también del suelo pélvico para conseguir una buena competencia abdómino-pélvica.
  • Prevención y tratamiento de la irritabilidad de la vejiga.
  • Gestión de los esfuerzos en la vida diaria.